
Caprichosa d tu piel, consentida de tu alma... sentía sentirme...
Suspiros ahogados, perdidos en algún rincón d mis oídos.
Amaneceres en penumbra, buscándote en las sombras d la almohada.
Aire frío al sentir tu ausencia, nuestra eterna soledad en compañía y mis inexistentes ganas de abrir los ojos al descubrirse el sol.
Buscando respuestas en las agujas del reloj, en su tic tac constante.
Sueño sentirme tuya, como antes, como tantos antes...
Volando en el azul de tu mundo, en nuestras creadas efímeras escenas únicas.
Adicta del aroma de tu cuerpo, de tus besos por llegar, del recuerdo de estaciones donde esos besos lo eran todo, y ahora como hojas secas son arrastrados por el viento.
Despedidas sin final y encuentros sin principio... ¿cómo empezó?... ¿cómo terminó?... ¿cuándo?...
Letras de otros días escritas en tus ojos, los que me observaban mientras dormía aquella noche de primavera.
Soñamos despiertos y dormidos... entre sábanas de lágrimas.
Vivimos danzando con música... Pero los dos en diferente compás.
¿Existe el amor imposible? ¿O cuando hay amor todo es posible?